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sábado, febrero 26, 2005

Presidente de Angola envía mensajes a Zimbabwe y a Guinea Ecuatorial


Luanda, 25 feb (PL) El presidente de Angola, José Eduardo dos Santos, envió hoy dos mensajes a sus colegas de Zimbabwe, Robert Mugabe y de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema, que tienen que ver con la política de seguridad y orden interno.


Los documentos fueron llevados por el ministro de Gobierno (Interior) Osvaldo Serra Van-Dunem, quien refirió que el contenido de las notas está relacionado con las medidas de seguridad y el ordenamiento de cada país para evitar cualquier alteración de la constitución.

En declaraciones a la prensa en el aeropuerto internacional de Luanda, Van Dunem puntualizó que aprovechará las visitas a esos dos países para estrechar la cooperación de su ministerio con el de esas naciones.

Destacó que gracias al apoyo de los servicios de inteligencia externa de Angola, se pudo evitar una tentativa de golpe de estado en marzo del 2004 contra el jefe de estado de Guinea Ecuatorial.

Subrayó que en esa ocasión fueron detenidos 72 mercenarios en la terminal aérea internacional de Harare, Zimbabwe, donde habían hecho escala técnica para continuar viaje a la capital guineana.

Resaltó que una rápida respuesta de los servicios de seguridad de Zimbabwe, Sudáfrica y otros, permitió que la operación de detención fuera un éxito.

jueves, febrero 24, 2005

Obiang quiere declarar ante un tribunal británico


Teodoro Obiang Nguema podría declarar en Londres en el juicio contra una trama golpista en Guinea El dictador de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema, anunció que está
dispuesto a declarar ante un tribunal británico en contra de varios
hombres de negocios que tramaron una frustrada intentona golpista el pasado marzo en su país. Uno de los supuestamente involucrados es Mark Thatcher, hijo de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, quien ha pagado una multa de 387.000 euros para evitar ser encarcelado en
Sudáfrica.


LD (EFE) El periódico británico The Times, que cita a abogados de Teodoro Obiang Nguema, ha informado de que el dictador está dispuesto a declarar ante un tribunal de la isla británica de Guernsey, en el canal de la Mancha, lo que le convertiría en el primer dirigente extranjero en prestar declaración ante la justicia británica.

Simon Mann, ex oficial de las fuerzas especiales SAS y considerado como el cerebro del golpe, Eli Calil, millonario libanés, y Greg Wales, hombre de negocios, niegan haber estado involucrados en la intentona. Mann purga actualmente una condena a cuatro años de cárcel en Zimbabue por haber comprado armas ilegalmente.

La supuesta intención de Obiang de testificar ante un tribunal británico salió a relucir con motivo de los intentos del Gobierno guineano de obtener acceso a las cuentas bancarias de Mann gracias a la orden de un juez. Los abogados creen que los documentos que solicitan revelarán la identidad y las empresas que financiaron la intentona golpista.

Obiang reclama daños y perjuicios por la angustia que le generó la
intentona y el mayor costo de las medidas de seguridad que ha tenido que adoptar el país para prevenir una acción similar en el futuro.

Tiempos de democracia en África subsahariana.

Por Alicia Campos Serrano. www.revistapueblos.org A inicios de los años noventa hubo quienes hablaron de una segunda liberación de África, caracterizada por el fin de las brutales dictaduras poscoloniales y la consagración de la participación de los ciudadanos en los asuntos públicos. La legitimidad del modelo desarrollista de los nacionalismos independentistas estaba agotada desde la década anterior, y una serie de transformaciones institucionales comenzaron a verificarse en cada uno de los Estados africanos.

A inicios de los años noventa hubo quienes hablaron de una segunda liberación de África, caracterizada por el fin de las brutales dictaduras poscoloniales y la consagración de la participación de los ciudadanos en los asuntos públicos. La legitimidad del modelo desarrollista de los nacionalismos independentistas estaba agotada desde la década anterior, y una serie de transformaciones institucionales comenzaron a verificarse en cada uno de los Estados africanos.

La corriente de “afrooptimismo” que recorrió entonces la academia identificó los cambios con la “ola de democratización” que llegaba, finalmente, al continente. Lecturas posteriores y con más distancia identifican la existencia de una reestructuración del poder en África, pero no necesariamente en la dirección de una mayor democratización de la política. Según Achille Mbembe, “África se dirige en varias direcciones al mismo tiempo”, lo que incluye desde la celebración de elecciones hasta la desintegración del Estado. [
1]

La reflexión sobre un fenómeno tan cargado de normatividad como es la democracia requiere de un posicionamiento previo. Más que considerar a la democracia como una forma de organización política concreta, de origen europeo-occidental, coincido con Sklar y Withaker cuando rechazan la idea de que sistemas políticos en su conjunto puedan ser calificados como democráticos o no democráticos, o que existan procesos lineales de transición de un régimen autoritario a otro democrático. En realidad, todos los sistemas políticos son una mezcla de elementos democráticos y oligárquicos, y en todas las sociedades existe siempre una tensión entre el uso autocrático del poder por parte de quien lo ostenta y las dinámicas de control y participación por parte de los sujetos a quienes afecta ese poder. [
2] El tipo de equilibrio, o desequilibrio, que estas dos tendencias alcancen marcará el carácter del sistema de dominación en cuestión.

La pregunta que desde esta perspectiva podemos hacernos es, por tanto, hasta qué punto las transformaciones habidas en África en los últimos tiempos han aumentado y favorecido la participación de los africanos en las decisiones del poder que les afectan. La utilización en los últimos tiempos del lenguaje de la democratización por parte de todos los actores preponderantes, gobiernos, oposición política y donantes internacionales es un fenómeno al que también atenderemos. Pero no debemos confundir una cosa con la otra, las prácticas con los discursos, por mucho que éstos estén profundamente embebidos en aquéllas.

Descolonización y democracia
La reivindicación de mayor democracia en el gobierno de los africanos no es un asunto novedoso. Sin irnos muy lejos, durante los autoritarios regímenes coloniales, parte de las protestas y resistencias de los colonizados iban dirigidas a aumentar su autonomía y su capacidad de decisión en el contexto colonial. Los movimientos nacionalistas surgidos durante los años cuarenta y cincuenta incluían la exigencia de ciudadanía para toda la población africana, que el sistema colonial les negaba, y el consiguiente reconocimiento de su derecho a participar en el Gobierno. El principio de libre determinación de los pueblos que se utilizó en el ámbito internacional por el movimiento anticolonial contenía en principio una importante dimensión democrática cuando se interpretaba como el derecho de los pueblos coloniales a gobernarse a sí mismos.

Las primeras reacciones de las potencias coloniales ante la efervescencia social y política fue el aumento de la representación de las elites africanas en el aparato de poder colonial. De esta manera, Gran Bretaña amplió los Consejos Legislativos coloniales, mientras que Francia permitía la representación de los colonizados en la Asamblea Nacional de París. Hubo potencias más reticentes, como Bélgica, Portugal o Suráfrica. Pero incluso una metrópoli tan autoritaria como la España de Franco concedería, con más de dos décadas de retraso respecto de las primeras, un régimen de autonomía a su colonia subsahariana, Guinea Ecuatorial. Este aumento de derechos políticos en la mayor parte del África subsahariana nunca igualó, sin embargo, a las poblaciones coloniales con los ciudadanos de las metrópolis, lo que aumentó las frustraciones de la mayoría de los sectores sociales africanos.

A finales de los años cincuenta, la independencia soberana de cada una de las colonias se presentó como el único desenlace posible de la tensión colonial. La descolonización se llevó a cabo en gran medida a través de procesos de negociación, durante los cuales los nuevos Estados adoptaron constituciones democráticas al estilo de sus antiguas metrópolis, en claro contraste con la forma de dominación que aquéllas habían mantenido en África. Por lo tanto, los Estados poscoloniales nacieron con un marco institucional que asumía cierta forma de democracia liberal representativa, como la imperante en los principales Estados europeos.

Sin embargo, muy pronto este edificio constitucional se iba a demostrar inoperante, al establecerse, uno tras otro, regímenes militares y de partido único por toda el África independiente. Los objetivos de la construcción nacional y la modernización económica se superpusieron, en los discursos de los nuevos gobernantes, al de la democracia y la participación popular. El contexto de la Guerra Fría proporcionó apoyos incondicionales, por parte de una u otra superpotencia, a los autócratas africanos, sin que esta vez las normas internacionales proporcionaran lenguajes emancipatorios a las poblaciones sometidas, como fuera el caso durante el fin del colonialismo.

El lenguaje de la democracia no desapareció, sin embargo, del panorama político subsahariano, pues lo seguirían utilizando muchos de los opositores políticos a los regímenes en el poder. A finales de los años setenta desaparecieron algunos de los regímenes militares, como los de Nigeria o Ghana, así como las atroces dictaduras personalistas de Uganda, República Centroafricana o Guinea Ecuatorial, dando lugar, en el caso de los primeros, a experimentos más pluralistas que no duraron mucho tiempo. Pero hay que esperar a comienzos de la década de los noventa para observar la generalización, por todo el continente, de fenómenos como la celebración de consultas electorales o la legalización de partidos políticos, incluyendo el fin del régimen del apartheid y el establecimiento de un Gobierno de mayoría en Suráfrica.

Factores de cambio institucional en los Estados subsaharianos
Varios son los procesos históricos que explican el reforzamiento del lenguaje democrático en África y la aparición de transformaciones políticas en todos los Estados del continente a inicios de los noventa. 1.En primer lugar, el Estado autoritario africano, incapaz de llevar a cabo su promesa modernizadora y asentado sobre mecanismos represivos, aparece en este momento sumido en una profunda crisis financiera y de legitimidad. Por otra parte, los gobernantes poscoloniales se muestran cada vez más incapaces de satisfacer las demandas del sistema prebendalista que lo sustenta, debido a la disminución de los recursos a su alcance. Esta disminución ha sido provocada, a su vez, por el empeoramiento de los términos del intercambio para las materias primas del continente, la aplicación de los planes de ajuste estructural y la dinámica extenuante y autodestructiva del propio sistema prebendalista.


2.El fin de la Guerra Fría supuso el fin de los apoyos incondicionales de las superpotencias a regímenes despóticos en función de su alineación internacional. Además, con el fin de los sistemas comunistas, la democracia liberal imperante en los Estados occidentales se convierte internacionalmente en el único modelo de legitimidad política. Entre los movimientos de oposición africanos, el fin de los regímenes soviéticos en Europa Oriental provocó una ola de euforia, que cuestionó abiertamente la doctrina oficial, basada en argumentos culturalistas o economicistas, de que la democracia no era un sistema apropiado para África.

3.La crisis de la deuda y la aplicación de los Planes de Ajuste Estructural (PAEs), promovidos desde las Instituciones Financieras Internacionales (IFIs) en los años ochenta como modo de resolver aquélla, han tenido también implicaciones políticas. Por una parte los mismos PAEs, aunque intrínsecamente apolíticos en su concepción, preveían la creación a largo plazo de una clase media independiente del Estado y basada en actividades comerciales, que constituyera el fundamento de una fortalecida sociedad civil capaz de contrapesar el poder del mismo Estado. En la práctica, la aplicación de los planes endureció las dinámicas autoritarias y represivas del Estado, pues éste debió sofocar las protestas y levantamientos populares contra las nuevas políticas económicas de disminución del gasto público y de los ya escasos servicios sociales.

Cuando se hizo evidente que los PAEs por sí solos no estaban generando la recuperación económica que se esperaba, los donantes occidentales, y en menor medida las IFIs, introdujeron una preocupación por la “gobernabilidad”, los sistemas de gobierno, el respeto al Estado de derecho y los derechos humanos. A la condicionalidad económica de la ayuda de los ochenta, comenzó a añadirse una vaga condicionalidad política, cuya relación trataremos más adelante.

4.Observadores de las sociedades africanas hablan de un resurgimiento de la sociedad civil, en la medida en que se ha producido la rearticulación y repolitización de los movimientos sociales. Paradójicamente, los PAEs han contribuido a la articulación de las demandas democratizadoras, más por sus efectos perversos sobre la calidad de vida de los africanos que por su contribución a la aparición de nuevas clases medias. Por su parte, las nuevas elites educadas ya no tienen espacio, frente a lo que ocurrió en los primeros años de las independencias, en las redes del poder: esta elite alternativa encuentra en el multipartidismo y el lenguaje de la democracia una nueva manera de optar a los centros de poder y sus recursos. Hablar de sociedad civil en África no puede limitarse, sin embargo, a las asociaciones de carácter estrictamente político, sino que abarca a organizaciones de muy diversa fisonomía, como religiosas, comerciales, de base étnica, promotoras de los derechos humanos, etc., que pueden contribuir, o no, a una mayor democratización de la sociedad. [
3]

5.En gran medida como consecuencia de todo lo anterior, a principios de los años noventa los gobiernos africanos comenzaron a asumir también el discurso democratizador. Esto conllevó en muchos países la reforma constitucional, el establecimiento de sistemas formalmente multipartidistas y la celebración de elecciones generales. En varios países francófonos ello vino de la mano de Conferencias Nacionales a imitación de la primera celebrada en Benin en 1991, en la que los principales sectores políticos y sociales acordaron establecer un nuevo marco político presidido por la alternancia en el poder. Antes de analizar con algo más de detenimiento las verdaderas implicaciones de estos procesos, notemos que no son los únicos producidos en el continente durante la última década: los mismos factores han podido contribuir a la aparición de conflictos civiles que han asolado algunos Estados, llegando incluso a su desintegración. Pero incluso en estas situaciones, los procesos electorales se han visto a menudo como la manera de dar por terminado el conflicto.

Los límites de las “transiciones a la democracia” en África
Las consecuencias de estas transformaciones institucionales no han sido siempre una profundización en los modos democráticos de Gobierno en el área subsahariana. A menudo se han reproducido fórmulas de gobierno anteriores, en los que la oposición, legalizada ahora en los nuevos partidos políticos, ha sido perseguida, encarcelada y torturada. Para observadores como Mbembe, como vimos, las llamadas transiciones a la democracia en África no son más que una forma de reconstitución del poder y una de las múltiples transformaciones que están teniendo lugar en el continente, que parece dirigirse en varias direcciones al mismo tiempo.

Los procesos electorales han sido utilizados por muchos de los antiguos autócratas en el poder, o de los vencedores de conflictos civiles, como modo de relegitimar su Gobierno, o su victoria, y de seguir recibiendo los recursos de la ayuda internacional. Las elecciones se han convertido en una cuestión de “presentabilidad” internacional de viejos dictadores como Arap Moi de Kenia u Obiang Nguema de Guinea Ecuatorial. Incluso cuando ha existido cambio de Gobierno, como en la Zambia de Frederick Chiluba, se han adoptado mecanismos autoritarios de dominación. Y también se han dado casos de antiguos dictadores que han vuelto al poder después de ganar las segundas elecciones celebradas en el país, como Mathieu Kérékou en Benin. Por su parte, el gigante nigeriano ha vivido durante la última década su peor y más represiva dictadura militar con Sani Abacha, tras el desbaratamiento de un proceso electoral que se demostró limpio y que sólo pudo ser retomado en 1999.

Algunas de las contradicciones de estos procesos se deben a la dinámica de extroversión que las domina, pues muchas veces las transformaciones institucionales tratan de responder más a las presiones externas que a las del interior del país. La adopción de medidas políticas establecidas desde el exterior no sólo pueden minar el sentido mismo de la democracia, sino que adolecen a menudo de profundas incoherencias. Primero porque los actores políticos, más preocupados por las repercusiones internacionales de sus decisiones, tienden a convertir la democracia en un mero espectáculo sin contenido. Y segundo, porque los intereses internacionales nunca van exclusivamente dirigidas al aumento de la participación de los africanos: siempre existen una diversidad de objetivos en las políticas exteriores de los donantes. A pesar de la pretensión de complementariedad, los efectos de la condicionalidad económica son contradictorios con los objetivos de la condicionalidad política.

Ya hemos señalado cómo las políticas económicas neoliberales han contribuido a los cambios institucionales más a través de las protestas que han generado que por el cambio en la estructura social que pretendían. El aumento de la pobreza y las diferencias sociales que se han verificado con la aplicación de los planes de ajuste estructural no pueden sino minar la capacidad democrática de las personas.

La política en África sigue siendo una lucha por recursos escasos, que no beneficia la alternancia pacífica en el poder porque hay demasiado en juego. El Estado es aún hoy el principal instrumento de acumulación y la disminución de sus recursos hacen la lucha aún más enconada, llegando en ocasiones al conflicto civil.

En este contexto, el mecanismo electoral no ayuda mucho a llegar a consensos políticos y sociales, en la medida en que se convierte en un juego de suma cero: quien gana se lo lleva todo, no sólo el poder político sino también la capacidad económica. Muchos críticos, dentro y fuera de África, han insistido en los peligros de la casi exclusiva atención de los donantes internacionales sobre la celebración de elecciones, que deja arrumbadas otras dimensiones de lo que debiera ser un proceso democrático.

Una de esas dimensiones es la estructura del poder en las áreas rurales: a pesar de su importancia demográfica y de los nuevos vientos de cambio, los campesinos siguen quedando relegados en la política del Estado. El control en el ámbito rural lo ejercen autoridades locales, unidas clientelarmente a los políticos del centro, y sin un verdadero control por parte de la población. Para Mahmood Mamdani, la democratización de África debe pasar, sobre todo, por la democratización de lo local y el desmantelamiento de las formas indirectas de control social, herederas del colonialismo. [
4]

La repetición de los modos autoritarios ha provocado el desencantamiento y la desarticulación de la euforia social de principios de los años noventa. La política de la etnicidad, con sus potencialidades y sus peligros, se ha reproducido en los últimos tiempos, no sólo en la lucha electoral, sino también en la tradicional dinámica africana de escapada respecto de un Estado que no constituye una esfera pública en la que perseguir el bien común. Tal vez la democracia en África requiera del cuestionamiento definitivo de las formas estatales de organización política.

O de su simple reforma
. Pero sólo la genuina participación de los africanos en los asuntos públicos puede dar una respuesta a tantos interrogantes que asolan el continente subsahariano.

NOTA


El origen de este artículo es una ponencia ofrecida por Alicia Campos Serrano (profesora de la Universidad Carlos III de Madrid), junto con Plácido Micó Abogo, en el Segundo Curso de Estudios Africanos de Somosaguas (UCM) el 6 de marzo de 2001, con el título de “Procesos de democratización en África Subsahariana”. Este artículo fue publicado en el nº 4 de la edición impresa de la revista Pueblos, diciembre 2002, pp. 27-30.
[
1] Achille Mbembe: On the postcolony, University of California Press, Berkeley/ Los Ángeles/ Londres, 2001.
[
2] Richard L. Sklar y C.S. Whitaker, A Perspective on Scholarship in African Studies, en African Politics and Problems in Development, Lynne Rienner Publishers, Boulder y Londres, 1991.
[
3] Sobre sociedad civil ver, por ejemplo, John L. Comaroff y Jean Comaroff (eds): Civil society and the political imagination in Africa: critical perspectives, University of Chicago Press, 1999; Patrick Chabal y Jean-Pascal Daloz: África camina. El desorden como instrumento político, Ediciones Bellaterra, Barcelona, 2001.
[
4] Mahmood Mamdani: Citizen and Subject. Contemporary Africa and the Lecacy of Late Colonialism, Princeton University Press, 1996.

lunes, febrero 21, 2005

<> Mambrú se fue a la guerra, Moratinos a Guinea. Bon Voyage, Ministro, pues supongo que en Malabo hablará en Francés. .

MALABO MON AMOUR Según informó ayer el diario EL PAIS de España el Ministro de AAEE de España Miguel Angel Moratinos viajará el próximo día 27 a Guinea para entrevistarse con Obiang. El Gobierno sigue con sus planes de acercamiento al sanguinario dictador en una clara oposición al resto del mundo civilizado que lo condena sin paliativos. Dentro de su jactancia, el minitro Moratinos, dice que esta visita es excepcional, pues según sus datos, no se producía la visita de un cargo ministerial a Guinea desde 1987. Al ministro, sin embargo se le ha olvidado que ANA PALACIO, ministro de AAEE del anterior gobierno Aznar, visitó MALABO en viaje oficial en 2003. Según el Gobierno el objetivo de este viaje no es ambicioso, sino que persigue respaldar las correctas relaciones con el régimen de Obiang.


MUY CONFIDENCIAL.
Llega a mis oidos que Moratinos acude a rendir pleitesia a Obiang tras una breve y secreta entrevista mantenida entre ambos hace días en PARIS. Comentado entre susurros se asegura que el gobierno ZP habría recibido una recomendación del Rey de España para situar las relaciones con Guinea en el ámbito de la normalidad. Una normalidad no exigida por el monarca de motu propio, sino sugerida por el rey Mohamed VI al Borbón español durante su último viaje oficial al reino alauí.


RECOMENDACIONES DE VIAJE AL MINISTRO MORATINOS.
El Ministro debería estudiarse bien las recomendaciones de viaje a Guinea Ecuatorial que el mismo Ministerio de AAEE edita. Además es de obligación recordarle que no existe vacuna contra el cólera, y esto debe tenerlo en cuenta pues debido al estado basura que mantiene Obiang, existe un preocupante brote de cólera en la capital, Malabo. Debemos recordar al Ministro que está prohibido hacer fotos, hacer preguntas raras, dar su opinión, pensar libremente y poner mala cara ante los abusos de poder y el terrorismo de estado de Obiang. También está prohibidísimo ser amigo de los americanos (esa democracia...), de los ingleses, de la ONU y de Severo Moto. Suman puntos a favor las excelentes relaciones con Cuba (esa dictadura...), excelentes desde que Zapatero está en el poder, con Chavez (el dictador que dice dirigir los designios de Venezuela), y con los paises árabes del norte de África (como por ejemplo las excelentes relaciones del Gobierno español con la tiránica monarquía marroquí). Estar en contra de la independencia del pueblo saharaui, y dormir placidamente en Malabo mientras los presos de black beach aullan de dolor y el pueblo entero de Guinea Ecuatorial revienta de hambre son cosas que harán que Moratinos, y a su vez el gobierno español, sean mirados por Obiang con ojos de madre protectora y buen anfitrión que entonces, y solo entonces, sonreirá al experto diplomático español desairado por Condolezza.

PETICION AL MINISTRO MORATINOS
Ministro, dele recuerdos a nuestras familias, nuestros amigos, nosotros no podemos, nos matarían, y a ellos también. Pero a usted no, usted es amigo de Obiang y del resto de miembros de la banda.... Interceda por el pueblo, en aras de ese talante que su gobierno está haciendo tan -tristemente- famoso. Bon Voyage, Ministro, pues supongo que en Malabo hablará en francés. ¿O está aprendiendo fang?

Es todo, no, esperad, oigo unas voces, son del pueblo, guinea, voces, dios mio, es urgente que atendamos. rápido.

Café Olé

MALABO MON AMOUR

sábado, febrero 19, 2005

<>Mas datos sobre el secuestro de Benin. Un sospechoso detenido. El embajador de Obiang en Nigeria está siendo interrogado

----Confidencial-----
El Partido político guineano F.D.R, denunció, hace unos días, el espeluznante secuestro de Juan ONDO ABAGA, guineo ecuatoriano exiliado en Porto Novo, Capital económica de la República de Benin; acto cruel llevado a cabo por renombrados malhechores guineanos, como el Ministro de la Seguridad Nacional, Manuel Nguema Mba, torturador sanguinario; el director General de la Seguridad Presidencial, Julián Ondo Nkumu, siniestro ejecutor de asesinatos; el Embajador de Obiang en Nigeria, Heriberto Meko Mbengono, temido malhechor y asesino; con la colaboración necesaria de otro guineano, Isidoro EDJANG MBA OKOMO, cercano al referido Embajador y ciudadanos benineses, debidamente sobornados por el tristemente famoso Embajador, Heriberto Meko.

El relato minucioso que el Partido FDR ha realizado de este truculento secuestro en la web, Guineaecuatorial.net, hace temblar el cuerpo de cualquier guineano exiliado, sabiendo que puede ser el próximo objeto de tan execrable crimen. Las consecuencias de este acto, por desgracia uno más en la agenda delictiva de Obiang Nguema, y su camarilla, han comenzado a notarse.

En efecto, se informa que el 17 de este mes, a su regreso a la República de Benín, procedente de Guinea Ecuatorial, a donde se había trasladado acompañando al secuestrado y para recoger su recompensa, y con posible propósito de un nuevo secuestro, Isidoro Edjang Mba Okomo, afin al Embajador de Obiang en Nigeria, ha sido detenido por la policía beninesa, que le tiene bajo interrogatorio para esclarecer los hechos.

Se informa, asimismo de que el Comisario General de Policía de Abudja, ha procedido al interrogatorio de Heriberto Meko Mbengono, el diabólico Embajador de Obiang Nguema en Nigeria. Se espera que de estos interrogatorios se abrirá una clara luz sobre todas las conexiones de este luctuoso hecho, que, al parecer, ha de servir para abrir dos frentes conflictivos contra el asesino Obiang Nguema Mbasogo y los gobiernos de Nigeria y Benín, como cabría esperar.


Heriberto Meko Mbengono, es uno de los destacados especimenes humanos que forman la cadena de “autoridades” y “diplomáticos” que Obiang Nguema tiene esparcidos tanto por los Distritos y Provincias del País como en el exterior. Meko, hijo desmeredido de un ilustre y prestigioso Maestro de Primera Enseñanza, Don Patricio Meko, asesinado a orillas del río “Ngolo”, en compañía de una legión de egregios y renombrados Maestros y Administrativos.

Salido de tan digno padre, Heriberto Meko se arrimó a Obiang Nguema, siendo este, precisamente, el asesino de su padre. Colgado de la cadera de ese peligroso asesino, Heriberto ha hecho una fulgurante carrera política como Delegado de Gobierno o Gobernador de Provincias guineanas donde ha ido dejando un putrefacto hedor de sangre derramada y de dolor de la población guineana; o la carrera diplomática que está culminando en Nigeria, protagonizando intentos de secuestros, a veces frustrados; y otros, como el que comentamos. (¡¡Embajador de la muerte!!), al servicio del asesino de su propio padre.

Cuando lo lleven a los tribunales, gritará como su padre putativo, Obiang Nguema: ¡¡¡Sois toros unos rencorosos!!!.

Reclamamos todos, a los Gobierno de Benin y de Nigeria que su justicia caiga con toda la carga legal sobre estos secuestradores. Bien es cierto que Manuel Nguema Mba y Julián Ondo Nkumu estarán refugiados en la maloliente madriguera de sus despachos, protegidos por el monstruo. La JUSTICIA de la que huyen, llegará, más bien pronto que tarde.



GRITA LIBERTAD. LIBEREMOS GUINEA ECUATORIAL

<> Thatcher niega implicación en golpe de estado contra Guinea


( Notimex en Londres, 18 Feb. )

El hijo de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, Mark, negó hoy su implicación en el intento golpe de Estado contra el gobierno de Guinea Ecuatorial al comparecer por el caso ante una corte de Cape Town en Sudáfrica. "Me resulta un misterio la razón por la que soy requerido a dar evidencia como testigos en un caso que terminó hace cuatro meses", señaló Mark, de 51 años, ante la prensa sudafricana, al concluir su comparecencia, según reportes captados en esta capital.

"Sin embargo, me agrada que se me dé la oportunidad de hacerlo (dar cuenta del golpe de Estado) bajo juramento. Es claro que nunca estuve implicado en la intentona golpista contra Guinea Ecuatorial", afirmó.

Mark Thatcher, quien debió responder este viernes a unas 43 preguntas de la corte, fue detenido en Cape Town en agosto último por su presunta participación en la intentona golpista, pero alcanzó la libertad el mes pasado al pagar una fianza de 505 mil dólares.

Para salir de prisión y evitar una pena de más de cuatro años, el hijo de la llamada "Dama de Hierro" se declaró culpable de violar la ley anti mercenaria de Guinea Ecuatorial, al aceptar haber pagado el alquiler de un helicóptero.

Sin embargo, aunque aceptó haber pagado el alquiler del helicóptero, Thatcher aseguró que ignoraba que dicho transporte sería usado para la intentona, que estuvo dirigida por el británico Simon Mann y el sudafricano Nick du Toit.

El empresario aceptó conocer a los dos hombres que planearon el golpe de Estado, sin precisar el tipo de relación que mantenían, pero aseguró ignorar por completo los planes de éstos, al tiempo que rechazó su presunta implicación en el tráfico de armas militares.

"Por el simple hecho de que conozco a muchas de las personas por las que se preguntó, no significa que tengo relaciones de negocios con ellos", dijo Thatcher en la corte, donde contestó a las preguntas de manera corta y casi con exclusivos "si" y "no".

Al dirigirse a la prensa, a su salida de la corte de Cape Town, Thatcher comentó que "como han observado por las respuestas a las preguntas, está patentemente claro que no tengo nada que ver con el financiamiento de un golpe de Estado en Guinea Ecuatorial".

El gobierno de Guinea Ecuatorial sentenció en noviembre pasado a 11 extranjeros por el intento golpe de Estado, quienes recibieron sentencias de entre 14 y 34 años de prisión, mientras que dos oriundos de ese país fueron condenados a 16 meses de prisión.

<>El régimen de Guinea Ecuatorial secuestra de Benín a un exiliado político

Afrol News / El Muni, 18 de Febrero - Juan Ondo Abaga, ex comandante de la marina y exiliado en Benín desde 1997, fue secuestrado por la policía política del régimen de Malabo, comandado por el ministro de Seguridad Nacional. La víctima fue mantenida inconsciente durante cuatro días y deportada a Malabo desde Nigeria, con el avión privado del presidente Teodoro Obiang. La oposición guineana exige a los Gobiernos de Benín y Nigeria que presionen a Malabo para su inmediata puesta en libertad.

El secuestro se produjo a finales del pasado mes de enero. Por orden explícita del presidente guineano, la policía política, el embajador de Nigeria y Benín, Heriberto Meko Mbengono y el director de la Seguridad Presidencial, Julián Ondo Nkumu, respectivamente, llegaron hasta una ciudad fronteriza entre Benín y Nigeria, donde tramaron el secuestro con la ayuda de un agente de seguridad guineana, Isidoro Abaga Ondó (Omar) que ejerce en el consulado de Benín y otros ciudadanos de este país, todavía no identificados. Juan Ondo Abaga, ex comandante de la marina y primero hermano del líder encarcelado Felipe Ondó Obiang Alogo, se encuentra actualmente recluido en el penal Black Beach de Malabo, capital de Guinea Ecuatorial, donde ha sido sometido a fuertes torturas y se teme por su vida. Fuentes próximas a la policía guineana contactadas han confirmado el secuestro y han ofrecido datos pormenorizados al respecto.

La víctima fue chantajeada cuando visitaba una localidad fronteriza entre Benín y Nigeria, invitado desde Porto Novo, donde residía, por Isidoro Abaga Ondó, quien por instrucciones de Malabo, había creado amistad con él hace meses, con el objetivo de lograr con facilidad su secuestro, informaron las mismas fuentes. El objetivo de la visita, seria presentarlo a un hipotético empresario beninés en dicha localidad, el cual podría ayudarlo en sus necesidades económicas, como préstamo de dinero para emprender actividades comerciales en Benin, para garantizar su sustento ante la dificultad de los países africanos para sostener y alojar a los exiliados.Durante su estancia en dicha localidad, se alojaron en un hotel, cuyos dueños, según se ha sabido, fueron previamente sobornados por el embajador de Guinea Ecuatorial en Nigeria y Benin.

En la cena de la noche siguiente a su llegada, las raciones de comida de Juan Ondo Abaga fueron preparadas meticulosamente con una sobredosis de, “dicepan” y “valium”, medicamentos que producen ausencia de sensaciones orgánicas o sueño, que le dejaron en estado de absoluta inconsciencia durante la noche. Mientras se encontraba durmiendo en ese estado de shock [en el hotel compartía habitación con su supuesto amigo y compañero de viaje], los enviados del régimen, concretamente el director de la Seguridad Presidencial, Julián Ondo Nkumu, acompañado de dos personas de raza blanca que hablaban árabe, introdujeron en el hotel e hicieron con el cuerpo inconsciente de Ondo Abaga, trasladándolo a Nigeria aquella misma noche, hasta la residencia del embajador Heriberto Meko en Lagos, donde el Ministro de la Seguridad Nacional, Manuel Nguema Mba, lo esperaba para su deportación a Malabo. El coche en el que viajaban iba a gran velocidad y sufrió accidente, que causó a Julián lesiones en las piernas, confirmaron fuentes policiales.

En el secuestro, se sospecha que pudo haber tomado parte los médicos. El rehén permaneció cuatro días en la residencia del embajador en Lagos, siempre sometido a fuertes dosis de sustancias que le mantuvieran permanentemente inconsciente, mientras los secuestradores tramaban la forma para deportarlo a Malabo sin levantar sospechas de las autoridades nigerianas. Precisamente, indican las fuentes, Ondo Abaga fue “expatriado” en el avión privado del general Obiang Nguema, quien en estas fechas visitaba Nigeria para asistir a la Cumbre Anual de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Africana. Incluso, en el aeropuerto, la policía nigeriana les interrogó sobre el hombre que llevaban a la pista dentro de la camilla y respondieron que era miembro de l séquito presidencial que tenían que evacuar urgentemente a Malabo por razones de salud.

Reacción de la oposición

La oposición guineana, desde el exilio, ha condenado duramente el secuestro y exige a los gobiernos de Benín, Nigeria y ACNUR que presionen al régimen de Malabo para poner en libertad a Juan Ondo Abaga y restablecerlo sus derechos como exiliado político.En un duro comunicado emitido el 16 de febrero, el Comité del exilio del partido Fuerza Demócrata Republicana, FDR, ha lamentado que “los tentáculos del aparato represivo del dictador Obiang se extienden ‘impunemente’ hasta el extranjero y atacan a enemigos políticos que pertenecen a la población del exilio, recurriendo a medios extralegales”, como la violación “flagrantemente” de la soberanía de otros países y la introducción de espías armados.

Para FDR, este secuestro “constituye un puro acto macabro y de terrorismo, organizado por un Estado que no respeta ni ha respetado nunca la legalidad nacional ni internacional y persigue, utilizando todos los métodos salvajes habidos, a la disidencia política interna y externa”.La FDR, que se ha rehusado responsabilizar al país de acogida, no obstante, exige a los Gobiernos de Benín y de Nigeria, en cuyos territorios se realizó el secuestro, así como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, que utilicen todos los medios legales y diplomáticos a su alcance para la inmediata puesta en libertad de Juan Ondo Abaga y restablecerle de forma “urgente e incondicional” sus derechos como ciudadano con toda la libertad “sin excepción, restricción ni reserva de escoger su residencia donde mejor le convenga”.

Más explícito todavía, el partido de Felipe Ondó Obiang Alogo, exige a Naciones Unidas y a la Comunidad Internacional que adopte medidas contundentes, objetivas e inequívocas contra el régimen de Teodoro Obiang, para que de una vez por todas, dice en el comunicado, no se vuelva a registrar en el futuro “actos sádicos” contra los exiliados políticos. De lo lo contrario, advierte, “entenderá” que tanto la ONU y los países occidentales con intereses económicos en Guinea Ecuatorial, “aprueban en toda su extensión el terrorismo de Estado que practica el general Obiang Nguema Mbasogo”, en el poder desde 1979. El caso de Juan Ondo Abaga, no es el único de los secuestros cometidos impunemente por la dictadura guineana fuera de sus fronteras. Recientemente, en España, el pasado 2 de febrero, agentes del régimen acompañados por cinco hombres de raza blanca, intentaron secuestrar en la ciudad de Granada al disidente Cándido Ela Eyang. En 1997, los dirigentes de FDR, Felipe Ondo Obiang Alogo y Guillermo Nguema Ela [ambos condenados, por segunda vez, a 20 años de prisión en 2002], fueron secuestrados de Gabón, bajo la complicidad del presidente Omar Bongo. En 2001, fue secuestrado de Camerún y posteriormente asesinado en Malabo, el disidente político Manuel Ndong Asangono y en 1998, miembros de la etnia Bubi fueron secuestrados de Nigeria. En ningún caso, no ha habido reacciones ni condenas tanto de la ONU, los países de acogida ni mucho menos de la comunidad internacional. ¿La dictadura de Obiang actúa bajo su consentimiento? ¿O es que a nadie le interesa la violencia política que sufre el pueblo guineano a manos del dictador Obiang?, se preguntan los observadores.

jueves, febrero 17, 2005

<>Mark Thatcher responderá a las preguntas de un tribunal sudafricano sobre el intento de golpe de Estado

CAPE TOWN (SUDAFRICA), 17 Feb. (EP/AP) -
El hijo de la ex primera ministra británica, Margaret Thatcher, comparecerá el próximo viernes ante un tribunal para responder a cuestiones relacionadas con el intento frustrado de golpe de Estado en Guinea Ecuatorial, según anunció su abogado, George van Niekerk.


"Sir Mark Thatcher ha confirmado que comparecerá en el Tribunal de Wynberg el viernes 18 de febrero de 2005, según la citación que se le entregó en septiembre del pasado año", afirmó Niekerk. Thatcher, que ha vivido en Sudáfrica desde 1995, se declaró culpable el pasado mes de violar las leyes anti mercenario al ayudar sin darse cuenta a financiar un golpe de Estado en Guinea Ecuatorial. El hombre, de 51 años, admitió que financió un helicóptero a pesar de las sospechas de que podía ser utilizado para propósitos militares.
El vástago de la 'Dama de hierro' recibió una sentencia de cuatro años de suspensión y fue obligado a pagar una fianza de 381.000 millones de euros según un acuerdo que le permitió abandonar Sudáfrica para encontrarse con su madre en Reino Unido.


Thatcher declaró que espera reunirse pronto con su esposa y sus dos hijos en Estados Unidos, pero volvió a Sudáfrica la pasada semana para comparecer en un tribunal.El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguma, acusa a Thatcher y a otras personas, la mayoría británicos, de financiar una conspiración para instalar a una figura de la oposición en el poder como un títere.
El supuesto golpe de Estado fue destapado en marzo de 2004 por los servicios de inteligencia guineanos. Varios acusados de mercenarios fueron detenidos en Guinea Ecuatorial y Zimbabue.

miércoles, febrero 16, 2005

<> Obiang Nguema aparece, por segundo año, como uno de los peores tiranos

Islero escribió "Madrid.- 17 de noviembre de 2005. El criminal gobernante de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema, aparece de nuevo como uno de los dictadores más irresponsables con su pueblo. Así lo publica la revista Parade Magazine. En su lista se analizan las formas de gobierno de más de 170 países. Para vergüenza pública, el dictador de Guinea Ecuatorial sigue en los puestos de cabeza por su crueldad irracional y por el sometimiento intolerable que soporta Guinea Ecuatorial.
La foto del tirano en la portada de la revista causa estupor al observar como las fuerzas políticas españolas y francesas, con claros intereses en la zona, no muestran el más mínimo interés por levantar la pesada losa que soporta el pueblo guineo ecuatoriano. Es tan grave la situación que los manuales que manejan los miembros del Gobierno en el exilio versan sobre soluciones de situaciones de crisis generadas por catástrofes. Teodoro Obiang Nguema y su “equipo” han llegado al límite de lo tolerable y así lo destaca esta lista anual sobre modelos de gobierno. La clasificación de gobiernos dictatoriales lo abre Kim Jong Il de Corea de Norte ; Than Shwe, Burma; Hu Jintao, China; Robert Mugabe, Zimbabwe; Abdullah, Arabia Saudita.Y en sexta posición, Teodoro Obiang Nguema.
Nota: Para más información: www.parade.com"

martes, febrero 15, 2005

<>Guinea Ec.- ASODEGUE informa de casos de cólera, diarrea y fiebre tifoidea en Malabo y Bata

MADRID, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Asociación para la Solidaridad Democrática con Guinea Ecuatorial (ASODEGUE) informó hoy, citando "fuentes del interior del país", de una extensión de casos de cólera, diarrea y fiebre tifoidea en las dos principales ciudades de Guinea, Malabo y Bata (capitales del país y de la región continental, respectivamente), según indica un comunicado de la asociación, que representa en España a la oposición izquierdista guineana.


El Hospital de Malabo ha destinado un espacio especial para los enfermos de cólera, afirma ASODEGUE. La mayoría de los afectados parecen ser personas que viven cerca del río Matadero, "convertido en una auténtica cloaca", añade. En Malabo hace mucho calor y se mantiene el problema del agua corriente, afirma la asociación.

ASODEGUE recuerda que Guinea Ecuatorial es el tercer productor de petróleo del África subsahariana y que "sus dirigentes desvían hacia sus bolsillos decenas de millones de euros".

-->La hispanidad olvidada

Isaac Bigio, 11 de noviembre de 2003
Desde mediados de la década de los 70 hasta finales de los 80, todos los estados capitalistas iberoamericanos se fueron moviendo hacia regímenes de democracia multipartidaria. Desde 1991 en adelante todos estos países han venido realizando cumbres anuales de presidentes. En todos ellos, el modelo económico y político ha tendido a ser el de basarse en la liberalización económica y política; la única excepción ha sido Cuba, quien si bien es acusada de ser una “dictadura proletaria”, reclama basarse en una democracia social superior y que ha abierto su mercado.


Sin embargo, dentro de la hispanidad existe una república que no ha sido parte de ese proceso y que aún mantiene un sistema dictatorial similar al de Stroessner o Somoza. No se trata de ninguna de las 18 repúblicas hispanoamericanas ni de España. La república de la que hablamos nunca ha tenido un sistema de democracia representativa. En sus 35 años de vida independiente sólo ha conocido dos presidentes todopoderosos. Tampoco participa, ni siquiera como observador, en ningún foro económico o político junto a otros países hispanófilos. Aunque recibe fuerte subvención española, casi no tiene relaciones comerciales o diplomáticas con los países hispanoamericanos.

La república de la que hablaremos tiene también otra singularidad: es la que más ha crecido económicamente en todo el mundo de la lengua de Cervantes. Mientras España, Puerto Rico y los 18 estados hispanoamericanos han tenido tasas de crecimiento bajas, nulas o negativas, el de este país ha llegado a ser de dos dígitos anuales, hasta el punto de haber quedado entre los dos países que más se multiplicaban económicamente a escala mundial.

El país al que nos referimos es, además, el único de lengua castellana que tiene una población casi enteramente negra. Tradicionalmente, España limitó su presencia en Africa a poblar las islas Canarias y colonizar parte del actual Marruecos y el Sahara occidental, pero en el golfo de Guinea logró crear una pequeña colonia en un área de 28.051 km2 que no fue a parar a las otras potencias europeas occidentales que se repartieron el continente negro.
Hablamos de la República de Guinea Ecuatorial, nacida en 1968; la independencia se produjo sin oposición guerrillera al entonces régimen franquista y los dos mandatarios que ha tenido han pasado por la escuela militar de Zaragoza. El primero de ellos, Macías Nguema, fue proclamado presidente vitalicio; en su gobierno (1968-79) fueron perseguidos todos los opositores, se exiliaron la mayor parte de los españoles (unos 7,000) y un tercio de la población escapó o fue encarcelado. En 1979 fue depuesto y ejecutado. Le remplazó su sobrino Teododo Nguema, quien sigue administrando al país desde hace 24 años.

El poder está en manos del Partido Democrático, que —pese a su nombre— no permite una alternancia multipartidaria. En las elecciones legislativas del periodo 1983-86 el presidente Nguema escogía a todos los candidatos y en las presidenciales de 1996 se presentó solo y ganó con un sintomático 99% de los votos. En 1999 se permitió que 5 de los 80 parlamentarios fueran de partidos opositores, aunque la mayoría de ellos fue expulsada de sus respectivos partidos, acusados de avalar la dictadura.

El grueso de la oposición conformó la Resistencia Nacional, que tiene fuertes luchas internas. Guinea Ecuatorial carece de sindicatos, diarios o canales independientes y la oposición se reúne en España. Diversos partidos españoles le han pedido a Aznar que explique si tiene previsto tomar una actitud dura con respecto a la dictadura guineana, más antigua que la de Sadam Husein y que ha ocasionado —proporcionalmente— un éxodo mayor de su población.

Al igual que Irak, la principal fuente de exportación nacional guineana es el petróleo. Nguema se ha convertido en uno de los magnates más ricos de Africa. Su antecesor, Macías, tenía una fortuna de más de 13,000 millones de dólares cuando fue derrocado hace 24 años, pero el actual presidente supera el capital de su tío gracias al boom petrolero, que ha triplicado la producción económica. Mientras tanto, la inmensa mayoría vive en la pobreza y sólo 50 de los 2,880 kilómetros de carreteras están asfaltados.

Sin embargo, Washington, Madrid y París, se disputan los favores del gobierno en vez de buscar deponer a su dictador. Chirac, quien se precia de haberse mostrado contra la guerra en Irak, ha logrado atraer a Nguema a la francofonía y a la zona económica del franco. Mientras tanto, Guinea sigue apartada de la hispanidad y de la ola democratizante que fue tumbando a todos sus dictadores.

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*) Isaac Bigio (isaacbigio@yahoo.com) es analista internacional. Ha estado enseñando en la London School of Economics y ha obtenido el premio a la excelencia de Dillons (Waterstone, la mayor librería inglesa). Escribe en varios decanos de la prensa americana. Artículo revisado el 11 de noviembre de 2003

sábado, febrero 12, 2005

--> El Gobierno en el exilio dice que cinco presos políticos podrían ser ejecutados en las próximas horas

MADRID, 12 Feb. (EUROPA PRESS).
El Gobierno en el exilio de Guinea Ecuatorial aseguró que cinco rehenes políticos encarcelados en la prisión de Black Beach podrían ser ejecutados en las próximas horas. Esta organización, que cita fuentes solventes, señaló que entre estas cinco personas se encuentran dos miembros del Partido del Progreso (PP): Salvador Bibang Esono --coordinador general del PP en Guinea Ecuatorial-- y Marcelino Nguema Esono --coordinador del PP en la zona continental--, detenidos hace casi un año.


Estos dos militantes fueron detenidos hace diez meses y han sufrido "terribles torturas" desde entonces, reflejó un comunicado del Gobierno en el exilio, que reclama la intervención de los organismos internacionales competentes "para poner fin a los abusos de poder del tirano Teodoro Obiang" y "exige la inmediata amnistía de todos los presos de conciencia".

Según la nota, el motivo aducido por el régimen para ejecutar a estos "cinco mártires de la libertad" es el de acusarlos de intentar dar un "incoherente" golpe de Estado desde la cárcel de Black Beach. Al parecer, los detenidos reciben constantemente comunicados que les confirman la disposición de Obiang de ejecutarlos de forma inmediata con la acusación de planear un golpe de Estado desde el penal.

El Gobierno en el exilio valoró que estas amenazas son "otro síntoma evidente del deterioro mental del dictador, que amarrado a su deseo de inmortalizarse en la vida y en el poder, ha desatado en las últimas semanas una ola de represión y terror contra el pueblo y las instituciones guineo-ecuatorianas que no tiene precedente en la corta historia de nuestra 'independencia'".

Según el Gobierno en el exilio, Marcelino Nguema fue víctima de varios disparos el día de su detención, y ha permanecido sin cuidados médicos adecuados desde hace más de diez meses. Mientras, Salvador Bibang padece "una dolorosa y larga enfermedad nerviosa".

"Estos y otros detenidos fueron sometidos hace días a un intenso interrogatorio en el que recibieron las torturas habituales. Los detenidos se hallan en celdas pequeñas, hacinados con otros presos. No se atienden sus heridas ni existe cuidado con la higiene más básica. La alimentación y las condicionales ambientales distan mucho de poder considerarse humanitarias", agregó el comunicado.

Finalmente, la nota exigió "la puesta en libertad de forma inmediata e incondicional de estos nuestros cinco compañeros y del resto de presos y mártires políticos de la libertad y la democracia".